La historia

UNI Global Union, con sede en Nyon, Suiza, representa a más de 20 millones de trabajadores y trabajadoras de más de 900 sindicatos en los sectores que presentan el crecimiento más rápido en el mundo: los conocimientos técnicos y los servicios.

Se espera que un 90% de los nuevos puestos de trabajo se cree en estos sectores en la próxima década. El motor de UNI y sus afiliadas en todas las regiones es la responsabilidad de garantizar que estos trabajos sean decentes y se protejan los derechos de los trabajadores, incluido el derecho a afiliarse a un sindicato y a la negociación colectiva.

Prosegur, la mayor empresa de seguridad privada en América Latina y la tercera más importante del mundo, emplea a más de 200.000 trabajadores y trabajadoras en 17 países. Es miembro del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, un grupo de empresas que dice estar comprometido con los derechos humanos y laborales y la lucha contra la corrupción. A pesar de ello, UNI Global Union ha tenido que presentar quejas sobre la conducta de Prosegur ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la OCDE tras intentar, sin éxito, resolver problemas durante los últimos años.

La situación en América Latina ha empeorado recientemente tras actos de acoso e intimidación contra dirigentes y activistas sindicales específicos. UNI dice que la empresa ha tolerado un entorno de trabajo que promueve el miedo y que ha fomentado potencialmente la violencia. Esto puede haber contribuido a un ataque violento no provocado a un dirigente sindical en Perú en agosto que llevó a que el trabajador fuera hospitalizado y recibiera puntos en la cabeza.

Individuos no identificados distribuyeron panfletos que acusaban falsamente a dirigentes sindicales de corrupción en instalaciones seguras de Prosegur en Colombia y Perú. UNI teme que ciertos dirigentes sindicales puedan correr el riesgo de daños inminentes y ha escrito al consejero delegado y la presidenta de Prosegur en Madrid en cinco ocasiones desde abril de 2014 para expresar su preocupación por el aumento de las agresiones a dirigentes sindicales.

UNI Global Union quiere que Prosegur respete los derechos humanos, las leyes laborales nacionales y las normas internacionales del trabajo y deje claro que no tolera la violencia. Los trabajadores y trabajadoras tienen derecho a un lugar de trabajo seguro y protegido en todas partes.